El poder de la consulta.

El poder de la consulta

Estatines a dins de l’hamburguesa, grips A, B i C d’una tacada, euroendronat pal·liatiu a partir dels 90 anys, fibromiàlgies polimedicades i ultramagrejades, fàrmacs per a la pre-pre-diabetes, fluoxetina per després de la telenovela,… un horror! Estem d’acord que, des de fa temps, la medicalització-mercantilització de la salut (i de la vida), va guanyant terreny. També a casa nostra. Ara ja no som persones, som clients. Ja no acompanyem; prescrivim. Ja no tenim cura de la gent; els empastillem! Sembla que salut hagi esdevingut sinònim de medicament. En aquest món de consum desmesurat, els fàrmacs hi encaixen estupendament. El truco és simple, només ha de complir les premises de la nostra societat actual: de fàcil aplicació (un cop al dia), que no suposi cap esforç (dins de l’hamburguesa), basada en un temor deliberadament alimentat  i atiat (prevenció d’un infart futur), que supleixi qualsevol altre tractament avorrit, lent, difícil… o gratuït (exercici o hàbits saludables), que no privi un plaer immediat (menjar-se tres hamburgueses de cop…). Sembla que ens diguin, un cop més, no us preocupeu, nosaltres sabem el que us convé i us donem la solució a tota la vostra existència amb una sola càpsula de colors! Una pastilla i a ser feliç!

 

En front de tanta mercantilització encara queden espais de resistència davant el poderós sistema. La nostra consulta. Un espai nostre i dels pacients. Autogestionat. Un refugi petit, tranquil, a raser del soroll que fan gerències, DPOs, registres, intranets i multinacionals. Un lloc que preserva intimitats i guarda secrets, on es pot parlar de tot, on escoltar no costa diners, on es pot plorar, riure, tocar, callar i abraçar. Un lloc únic per acompanyar. Per curar i tenir cura. On rascar allà on pica de veritat. On estimular la nostra curiositat per ajudar al qui tenim davant. Un espai per a compartir amb els pacients l’experiència d’aprendre a ser autònoms i solidaris. On buscar la manera de viure amb joia. Des de dalt no ens ho posen fácil ni en el dia a dia, ni a final de mes. Però cal resistir a la nostra consulta, un lloc extraordinari per a fer salut.


El poder de la consulta

 

Estatinas adentro de la*hamburguesa, gripes A, B y C de una tacada, euroendronato paliativo partir de los 90 años, fibromialgias polimedicadas y ultramagreadas, fármacos para la pre-pre-diabetes, fluoxetina después de la telenovela,… un horror! Estamos de acuerdo que, desde hace tiempo, la medicalitzación-mercantilitzación de la salud (y de la vida), va ganando terreno. También en casa. Ahora ya no somos personas, somos clientes. Ya no acompañamos; prescribimos. Ya no tenemos cuidado de la gente; la empastillamos! Parece que la se convertido en sinónimo de medicamento. En este mundo de consumo desmesurado, los fármacos encajan estupendamente. El truco es simple, sólo debe cumplir las premisas de nuestra sociedad actual: de fácil aplicación (una vez al día), que no suponga ningún esfuerzo (dentro de la hamburguesa), basada en un temor deliberadamente alimentado y azuzado (prevención de un infarto futuro), que supla cualquier otro tratamiento aburrido, lento, difícil… o gratuito (ejercicio o hábitos saludables), que no prive de un placer inmediato (comerse tres hamburguesas de golpe…). Parece que nos digan, una vez más, no os preocupéis, nosotros sabemos lo que os conviene y os damos la solución a toda vuestra existencia con una sola cápsula de colores! Una pastilla y a ser feliz!

Frente a tanta mercantilitzación todavía quedan espacios de resistencia ante el poderoso sistema. Nuestra consulta. Un espacio nuestro y de los pacientes. Autogestionado. Un refugio pequeño, tranquilo, protegido ruido que hacen gerencias, DPOs, registros, intranets y multinacionales. Un lugar que preserva intimidades y guarda secretos, donde se puede hablar de todo, dónde escuchar no cuesta dinero, donde se puede llorar, reír, tocar, callar y abrazar. Un lugar único por acompañar. Para curar y cuidar. Dónde rascar allá dónde pica de verdad. Dónde estimular nuestra curiosidad por ayudar a quien tenemos delante. Un espacio para compartir con los pacientes la experiencia de aprender a ser autónomos y solidarios. Dónde buscar la manera de vivir gozosamente. Desde arriba no nos lo ponen fácil ni en el día a día, ni a final de mes. Pero debemos resistir en nuestra consulta, un lugar extraordinario para crear salud.

 

–         www.grupgris.org

–         grupgris@yahoo.es

–         http://www.facebook.com/Gris Reflexió Indústria-Sanitat

–         http://grupgris.blogspot.com/


 

Preguntas:

 

1-   Es una realitat que, quasi bé tota consulta mèdica, acaba amb la prescripció d’un fàrmac. Existeix una alternativa terapèutica no farmacològica en la consulta d’Atenció Primària?

 

1-   Es una realidad que casi todas las consultas médicas terminan con la prescripción de un fármaco. ¿Existe una alternativa terapéutica no farmacológica en la consulta de Atención Primaria?

 

 

2-   Millor resolució, més autonomia, més a prop, més temps, menys accés a l’atenció secundària… Es possible fer de metge rural a la gran ciutat?

 

2-   Mejor resolución, más cerca, más autonomía, más tiempo, menor acceso a la atención secundaria… ¿Es posible ejercer como médico rural en la gran urbe?

  1. Aurora Rovira Fontanals

    Hola!
    me pregunto qué factores pueden ayudar a que haya más alternativas terapéuticas no farmacológicas, por supuesto, además de la formación y el aumento del tiempo por consulta.
    Desde mi experiencia de la consulta se me ocurre que la o el paciente acepta mejor que no haya fármaco si confía en la palabra o la presencia del médico o médica. Y su tranquilidad aumenta con la continuidad en la relación, con la construcción de una relación de confianza… Y también aumentando la consideración y el respeto de la medicina de familia dentro del sistema de salud.
    Un abrazo,
    Aurora Rovira Fontanals

  2. Noelia García

    Hola! Iba a comentar lo mismo que Aurora. Además del cambio en las “estructuras” que oprimen la práctica médica (poco tiempo por paciente, requerimientos burocráticos que disminuyen la calidad de la atención….), sería interesante un cambio de actitud y de expectativas de pacientes, que vamos a consulta a por la “pastilla milagrosa”….

  3. gladys betancur davies

    hola en relaciòn a la primera pregunta opino que una òptima formaciòn en salud mental de los mèdicos de atenciòn primaria reduce las cantidad de fàrmacos recetados por los mismos.
    En nuestra experiencia docente en Salta, Argentina con medicos residentes de medicina familiar pudimos comprobar lo precedente. Un Saludo
    Gladys Betancur Davies

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: